El dolor de cadera es una de las causas más frecuentes de consulta traumatológica, especialmente en personas activas que realizan ejercicio o pasan largos periodos de pie. Este artículo te ayudará a identificar sus causas, reconocer cuándo buscar atención médica y conocer los tratamientos más efectivos —incluyendo opciones modernas como la artroscopia y la prótesis total de cadera— que permiten recuperar movilidad y bienestar.
¿Qué es el dolor de cadera?
El dolor de cadera se refiere a cualquier molestia que se origina en la articulación coxofemoral —donde se une el fémur con la pelvis— o en las estructuras que la rodean, como músculos, tendones y bursas. Puede manifestarse como una sensación profunda en la ingle, irradiarse hacia el muslo o incluso sentirse en la zona glútea o lumbar.
Desde el punto de vista clínico, es fundamental identificar si el dolor es intraarticular (dentro de la articulación) o extraarticular (fuera de ella). Esto orienta el diagnóstico y el tipo de tratamiento adecuado. Por ejemplo, una bursitis de cadera causa un dolor más superficial y localizado, mientras que la artrosis de cadera genera un dolor profundo, rigidez y dificultad para mover la pierna.

Causas del dolor de cadera
Las causas del dolor de cadera pueden ser múltiples, y varían según la edad, nivel de actividad física y antecedentes médicos del paciente. En adultos jóvenes y deportistas, lo más común son las lesiones musculares o tendinosas, mientras que en personas mayores predomina la artrosis de cadera.
Entre las causas más frecuentes encontramos:
- Artrosis de cadera: desgaste progresivo del cartílago que provoca dolor, rigidez y limitación del movimiento.
- Bursitis de cadera: inflamación de las bolsas serosas que amortiguan la fricción entre huesos y tendones.
- Tendinitis o sobrecarga muscular: por entrenamientos intensos o malas posturas.
- Pinzamiento femoroacetabular: roce anormal entre el fémur y el acetábulo que produce daño articular.
A continuación, una tabla que resume las principales causas y sus características:
| Causa | Síntomas principales | Población más afectada |
| Artrosis de cadera | Dolor crónico, rigidez, pérdida de movilidad | Mayores de 50 años |
| Bursitis de cadera | Dolor lateral, inflamación, sensibilidad | Mujeres y corredores |
| Pinzamiento femoroacetabular | Dolor al flexionar la cadera, clics articulares | Deportistas jóvenes |
| Tendinitis glútea | Dolor al subir escaleras o correr | Adultos activos |
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Lesiones comunes de cadera
Entre las lesiones más frecuentes que causan dolor de cadera, destacan las lesiones del labrum (cartílago que rodea la cavidad de la cadera), las fracturas por estrés en deportistas y los desgarros musculares. Estas lesiones suelen presentarse con dolor al movimiento o después del ejercicio.
En personas mayores, las fracturas de cadera son una urgencia médica. Suelen producirse por caídas y requieren cirugía inmediata. En cambio, en pacientes jóvenes, el pinzamiento femoroacetabular o la necrosis avascular del fémur pueden ser responsables del dolor persistente.
¿Cuándo es momento de acudir con un traumatólogo por dolor de cadera?
Es importante acudir al especialista si el dolor persiste más de una semana, interfiere con el sueño o limita actividades cotidianas como caminar, agacharse o subir escaleras. También si se percibe rigidez, chasquidos o inflamación en la cadera.
Un traumatólogo evaluará la causa mediante examen físico, radiografías o resonancia magnética. Cuanto antes se realice el diagnóstico, mejores serán las posibilidades de tratamiento y recuperación, evitando la progresión de enfermedades como la artrosis de cadera.

¿Cómo se define el tratamiento correcto para un dolor de cadera?
El tratamiento ideal depende del origen y la gravedad del dolor. No existe una única solución, sino un enfoque personalizado que puede incluir fisioterapia, medicamentos, infiltraciones o cirugía.
El objetivo es aliviar el dolor, restaurar la función articular y prevenir el daño futuro. En casos leves, las terapias conservadoras suelen ser suficientes; sin embargo, en lesiones avanzadas o degenerativas, la cirugía puede ser la mejor alternativa.
Tratamiento conservador para el dolor de cadera
Este enfoque se utiliza cuando la lesión no es grave. Incluye fisioterapia, reposo, cambios en la rutina de ejercicio y control del peso corporal. Los medicamentos antiinflamatorios y las infiltraciones de ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas también son opciones útiles.
El fortalecimiento muscular y los ejercicios de bajo impacto —como natación o ciclismo— ayudan a mejorar la movilidad sin sobrecargar la articulación. El objetivo es reducir la inflamación y evitar la progresión de la artrosis de cadera.

Tratamiento quirúrgico para el dolor de cadera
Cuando el dolor no mejora con tratamientos conservadores o existe daño estructural severo, se valora la opción quirúrgica. Gracias a los avances actuales, las cirugías de cadera son cada vez menos invasivas y con una recuperación más rápida.
Artroscopia de cadera
La artroscopia de cadera es una técnica mínimamente invasiva que permite reparar lesiones del labrum, eliminar cuerpos libres o tratar el pinzamiento femoroacetabular. Se realiza a través de pequeñas incisiones, lo que reduce el dolor postoperatorio y acelera la rehabilitación.
Osteotomías
Las osteotomías consisten en modificar la alineación de los huesos de la cadera para redistribuir la carga articular. Son útiles en pacientes jóvenes con deformidades óseas o artrosis incipiente. Esta cirugía busca preservar la articulación natural el mayor tiempo posible.
Prótesis o artroplastia total de cadera
Cuando el desgaste es severo y el dolor es incapacitante, la prótesis de cadera es la mejor solución. La artroplastia total de cadera reemplaza las superficies dañadas por componentes artificiales que devuelven la movilidad y eliminan el dolor. Los resultados suelen ser excelentes, permitiendo al paciente volver a caminar sin molestias y mejorar significativamente su calidad de vida.
Preguntas frecuentes sobre el dolor de cadera
¿Cuáles son las causas más comunes del dolor de cadera?
Las causas más frecuentes son la artrosis de cadera, bursitis, tendinitis y lesiones por sobrecarga o pinzamiento femoroacetabular.
¿Qué ejercicios puedo hacer si tengo dolor de cadera?
Se recomiendan actividades de bajo impacto como nadar, hacer yoga o andar en bicicleta, evitando los saltos o correr sobre superficies duras.
¿Cuándo se necesita una prótesis de cadera?
Cuando el dolor es persistente, los tratamientos conservadores ya no funcionan y existe un desgaste avanzado de la articulación.
¿La bursitis de cadera se cura completamente?
Sí, con tratamiento adecuado, reposo y fisioterapia, la bursitis puede resolverse sin necesidad de cirugía.
¿Cuánto dura la recuperación después de una cirugía de cadera?
Depende del tipo de cirugía, pero generalmente el paciente retoma actividades normales entre 4 y 12 semanas.